La propiedad de una vivienda como inversión puede ser contraproducente si no tenemos suerte en la elección de los inquilinos. El seguro de protección de alquiler, una vez concedida, garantiza al propietario el cobro de las rentas impagadas hasta doce mensualidades, los gastos de los abogados y procuradores que provoca un desahucio y la reclamación de los desperfectos ocasionados por el inquilino.

La contratación de este seguro se puede realizar antes del contrato de alquiler, que es la opción más recomendable, porque la aseguradora nos indicará si el futuro inquilino tiene los todos los requisitos exigibles.

Los locales comerciales también pueden ser objeto de cobertura igual que los hogares, con la excepción que la garantía un impago de las rentas es de, como máximo, 6 meses.

 


 

Solicitar contrataión/presupuesto